
Ayer la prensa escrita logró provocarme una
Concretamente los diarios EL MUNDO («Zapatero admite que su 'ideología' le impide pactar la salida de la crisis») y EL PAÍS («Zapatero prevé más paro, aunque también una "lenta" recuperación») que mostraron sin tapujos su inexistente objetividad a la hora de crear noticias.
Por supuesto que la parcialidad nunca ha sido la máxima de la prensa escrita, pero en general suelen crear una sensación de objetividad para evitar que el lector sienta que sus ideas están siendo manipuladas. Este no parece sin embargo el caso de los artículos que publicaron ayer sendos periódicos con ya incluso titulares que dejaban bien claro de que pie cojeaba el informador.
Diferentes titulares debían abrir teoricamente a una misma información. Sin embargo, mientras que EL MUNDO se centraba en la tambaleante economía de España y en como el presidente del gobierno admitía que "el muro infranqueable" que impide que España se recupere más rapidamente "está construido a base de «razones ideológicas»", EL PAÍS admitía el problema económico pero también hablaba de una "lenta recuperación" e incluso de la pobre política de apoyo que el Partido Popular está brindando al gobierno.
No creo necesario aclarar hacía que lado tiende cada diario.
Está objetividad palpable ha existido siempre porque por desgracia no se pueden evitar las informaciones parciales que mueven el mundo en uno y otro sentido - hasta que estamos mareados - sin finalmente arreglar nada. Porque siempre se necesita una información inicial para resolver un problema, y si cada uno omite lo que le interesa - sobre todo si forma parte de dicha información fundamental - ¿Como resolver el problema correctamente?
[Imagen vía EL PAÍS.]

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